sábado, 19 de mayo de 2012

Blanca como la nieve, roja como la sangre. Alessandro D'Avenia


  •  Cada cosa tiene un color. Cada emoción tiene un color. El silencio es blanco. De hecho, el blanco es un color que no soporto: no tiene límites. Pasar una noche en blanco, quedarse en blanco, levantar bandera blanca, dejar el papel en blanco, tener el pelo blanco... Es más, el blanco ni siquiera es un color, como el silencio. No es nada. Una nada sin palabras o sin música. En silencio: en blanco. No sé quedarme en silencio o solo, que viene a ser lo mismo.
  • «No sé por qué lo he hecho, no sé por qué me he divertido haciéndolo y no sé por qué lo haré de nuevo»: mi filosofía de vida se resume en estas luminosas palabras de Bart Simpson, mi único maestro y guía.
  • Silvia es azul, como todos los amigos de verdad.
  • Las páginas se vuelven blancas, a la vida le falta tinta.
  • La ignorancia es lo más cómodo que conozco después del sofá del salón de mi casa.
  • Quemar los sueños es el secreto para abatir definitivamente a nuestros enemigos, de modo que ya no tengan fuerzas para levantarse y continuar. Para que no sueñen con las cosas hermosas de su ciudad, con las vidas ajenas; para que no sueñen con los relatos de los demás, tan llenos de libertad y de amor. Para que no sueñen con nada. Si a la gente no le permites soñar, la esclavizas.
  • Esta es la destrucción más cruel: robar los sueños a la gente.
  • Cuando no tienes sueños, se los robas a los demás para que ellos tampoco los tengan. La envidia te quema el corazón y ese fuego lo devora todo...
  • Hay firmas y firmas. Si te compras un Fred Perry, unos Dockers, unas Nike... pues son firmas que llevas en las cosas y antes o después las cambias, las tiras, las pierdes... Ya, te hacen sentir alguien, te hacen sentir importante, pero son pasajeras. Hay otras firmas. Las que llevas en el corazón. Esas firmas te dicen quién eres en verdad y por quién estás realmente. En el corazón llevo tatuada la firma de Beatrice. Ella es mi sueño y yo existo por ella.
  • Todo perdería sentido, se volvería blanco como la luna. Solo el amor da sentido a las cosas. Beatrice, si como los esquimales para la nieve, tuviéramos quince maneras de decir te amo, yo las usaría para ti todas.
  • Cuando no sabes responder a una pregunta solo cabe una solución: Wikipedia. Sin embargo, en Wikipedia no aparece si es posible que Silvia sea para mí algo más que una amiga
  • Definitivamente, la poesía no sirve para nada, no es más que una excusa para enamorarse.
  • Lo malo de la vida es que no tiene instrucciones de uso. Las instrucciones de un móvil las sigues, y si no funciona para eso está la garantía. Lo devuelves y te dan uno nuevo. Con la vida no pasa eso; si no funciona no te la devuelven nueva, tienes que quedarte con la que tienes, usada, sucia y averiada. Y cuando no funciona pierdes el apetito.

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